Somos seres únicos, mi Israel.

Faltan exactamente 10 días para cumplir un año de aquella llamada lejana, lejana porque venía de Brasil y cercana dentro de mi corazón porque se trataba de algo muy importante. En pocas ocasiones recuerdo que mi mundo se derrumbara, cuando partió mi papa y ahora cuando se fue mi querido sobrino.

En este post quiero intentar expresar mi dolor, como entiendo la vida y la muerte, y el porque yo, nosotros (la familia) deberíamos concentrar nuestras energías en celebrar el primero año de su partida con alegría.

Para no estar aquí hablando de mi familia sin más, escribiré un relato donde parte será realidad y otra parte fruto de mi imaginación, espero que os guste.

israelIsrael con 1 año, calidad fotográfica de entonces.

El principio y el fin sin fin…

Una tarde del final de los ochenta, una niña de 11 años estaba en su casa con sus padres… de repente escucha que llaman desde fuera y cuando sale a mirar se encuentra un tesoro, su alegría fue tanta que cuando vio su hermana y su cuñado con su primero sobrino en brazos empieza a saltar sobre ellos queriendo ver al bebe, su tesoro, muy inquieta espera que entren y no sosiega hasta que lo ponen en sus brazos.

¡Fue amor a la primera vista! Era precioso, frágil, blanquito, tenía unos ojazos que le penetraban el alma. (Luego paso toda su vida moreno, que por cierto la última vez que le vio por videoconferencia era un morenazo de metro ochenta y largo y no podía parar de decirle el guapo que estaba)

Para su alegría, en aquella época, ellos venían para quedarse y pudo disfrutar de la primera infancia de su querido sobrino como una tía búho.

Es cierto que esto no es un cuento de hadas y las cosas no fueron fáciles para todos, en especial para su hermana y su cuñado. Pasaron años peleándose por sobrevivir en un mundo histérico, en la lucha por tener un techo, comer, vestir, educar… en aquellos tiempos con tres hijos, mucho más tarde vino el cuarto. Esta tía lo único que veía eran cuatro ángeles que vinieron para iluminar a su alma.

La vida siguió su curso, está tía pasó a ser una hermosa adolescente con todo lo que conlleva y luego una mujer. Mientras transcurría estos años, sus preciosos sobrinos también fueron creciendo y convirtiéndose en hermosos adolescentes con todo lo que conlleva y grandes personas.

Este bebe que cambió su vida con 11 años, creció, no con menor dificultad que los demás. Iba a cortos pasos creando su personalidad, a veces de un niño travieso, otras de un genio gigante, también dejándose llevar por el entorno y sufriendo las consecuencias. Sobretodo siempre tenía una mirada especial, de buena persona, de aquellas que pocas veces cruzan en tu camino.

Un día cambia de vida, cambia de ciudad con sus padres y hermano pequeño. Mas tarde su hermano y hermana del medio también se suman al cambio de vida… y cuando todo iba a mejor… llega el fin… un instante y todo se acabo para este muchacho… una vida, una historia, una familia, una tía que tiene que hacerse la idea de que aquél niño que le miraba el interior hacía años atrás ya no estaba…

A las puertas de hacer un año del episodio más triste de su vida, el día que sonó el teléfono, el día de navidad, la noche del 24 de diciembre, un accidente y ya no está, se había ido… en este momento deseaba que la tierra le tragara, deseaba estar viviendo una realidad paralela donde lo que escuchaba no era lo que realmente sucedía, pero no fue así. Del otro lado de la llamada, un tío y una abuela que estaban destrozados, sin fuerzas para contar lo sucedido a esta hermana que está al otro lado del charco, lo hicieron, y entre lágrimas sintieron esta opresión en el pecho, y la sensación que le faltara el aire…

Después de unos días del sucedido tenían esperanza que el tiempo pudiera hacer más comprensible todo que había pasado. Está tía hizo algo que debería haber hecho hacía ya algunos años atrás, reunirse con su familia, fueron 40 días de máster sobre reflexionar el significado de la vida después de la vida.

Esta tía llegó a la conclusión que todo tiene un significado mayor que no llegamos a comprender con nuestra limitada mente, que haber recibido esta mirada inocente fue un regalo de la vida, quizás le hizo ser mejor persona y creer en las personas.

Su querido sobrino le dejo varias lecciones, entre ellas, superar nuestras equivocaciones y seguir adelante buscando ser feliz, quizás el sufrimiento que paso en esta vida le hizo progresar más rápido y ya tenía paso libre para un grado más elevado.

Sin duda ha dejado una huella muy grande en los corazones de quién pudo conocerle. Era un niño en un cuerpo de adulto, el bonachón de turno, un ser que vino enseñarnos algo tan grande como el Amor que tenía hacía su familia y sus amigos, esto quedará para todo el siempre…

¿Por qué el fin sin fin? Seguramente se volverán a encontrar, que esto no fue un fin, es un hasta luego, quizás en otra ocasión le podrá devolver esta mirada inocente como agradecimiento de haber compartido esta vida, su historia, su Amor.

Y por todo lo que pasaron juntos y por lo que volverán a pasar, tienen que celebrar que Israel ha subido un escalón, y el día que se fue tiene que ser recordado con alegría, con amor y buscando la felicidad que él venía buscando también.

Israel1

Está es una historia de persistencia en salir adelante en las dificultades, una historia de familia, una historia de Amor… de ¡Amor eterno!


Aquí os dejo con una parte de mi vida y con la gratitud de poder compartir y saber que del otro lado hay alguien que me puede oír… ¡Gracias!

8 comentarios sobre “Somos seres únicos, mi Israel.

  1. Obrigado minha querida por esta reflexão, os amo muito , minha família, meu sentido de vida.

  2. Muchas gracias Soldadito Marinero por el comentario, me alegro que hayas llegado a mi blog y que este post, que es muy especial te pareciera emotivo y sincero ya que he puesto todo mi corazón en él.
    Un abrazo, me alegro que te guste escribir como a mí.

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